Levante la mirada pero su rostro estaba mas cerca de lo que esperaba, sus ojos ardían apasionados a pocos centimetros de los mios y notaba su frio aliento contra mis labios abiertos, podria sentir su sabor en mi lengua.No habia nada que yo hubiera experimentado en mi vida comparable a la sensacion que me producían sus frios labios, duros como el marmol, pero siempre tan dulces al deslizarse sobre los mios.
Sus dedos se entrelazaron dentro de mi pelo, sujetando mi rostro contra el suyo.Tenia los brazos firmemente envolviendo su cuello y hubiera deseado ser mas fuerte para asegurarme de que podria mantenerlo prisionero para siempre, una de sus manos se deslizo por mi espalda, presionandome sobre su pecho petreo con mas fuerza aun. a pesar de su ropa, su piel era tan fria que me hizo temblar, aunque mas bien era un estremiciento de placer, de felicidad, razón por las cuales sus manos me soltaron, no hice caso y me aplaste contra el, amoldandome a la forma de su cuerpo. Resegui la forma de su labio inferior con la punta de la lengua, era tan perfecto y suave como si estuviera pulido y el sabor era algo exitante.